Basada en la novelización escrita por Carlos Martínez-Barbeito, bajo el título de El bosque de Ancines, de los hechos reales que sucedieron en la comarca de Allariz en 1851, en los cuales Manuel Blanco Romasanta, enfermo de licantropía y caso único en la historia negra de España, asesinó a varias personas hasta su detención, juicio y condena.
Martínez-Barbeito había propuesto a Camilo José Cela la idea de escribir esta novela, pero Cela que acababa de escribir La familia de Pascual Duarte no quería repetir con una historia de sucesos enmarcada en un ambiente rural, por lo que el propio Barbeito decidió escribirla.
La novela, tras competir en la final del Premio Nadal frente a Nada de Carmen Laforet llamó la atención del director Juan Antonio Bardem, con el que el escritor llegó a un preacuerdo para la venta de los derechos, pero debido a que Bardem no encontraba financiación acabó cediendo los derechos a Pedro Olea, también interesado en la historia.
La película se rueda en 1970 en las frondosas y variopintas fragas gallegas, con localizaciones también en la provincia de León y cuenta con una espléndida y realista ambientación.

Con una curiosa y acertada estructura, el film comienza rememorando esa antigua tradición de las historias que se pregonaban de pueblo en pueblo (también hay una secuencia en medio de la película donde se deja patente la importancia de este tipo de leyendas, cuentos y hechos reales que se narraban al amor de la lumbre y que se transmitían de forma oral) y se cierra del mismo modo. Además el prólogo ya expone uno de los traumas infantiles del protagonista, traumas que se van desvelando a lo largo del film mediante breves flash-backs puramente informativos y muy bien insertados en la narración.
El protagonista absoluto de El bosque del lobo es un genial José Luis López Vázquez, que huye del encasillamiento al que estuvo sometido durante tantos años como actor de comedia. El resto del elenco es muy correcto, destacando nombres como Alfredo Mayo, Amparo Soler Leal (a pesar de lo poco que intervienen) y un gran Antonio Casas.
El compositor Antonio Pérez Olea también consigue una adecuada música inquietante que se mezcla con algunas melodías tradicionales.

En 2004, Paco Plaza realiza otra versión bajo el título de Romasanta, aunque basándose en otro libro distinto. Producida por la Fantastic Factory, el tratamiento también es distinto al alejarse del realismo de la película de Olea y meter elementos sobrenaturales, además de la parte del juicio y el epílogo. El bosque de lobo, eso sí, no cuenta lo de la grasa de los cuerpos y finaliza con la detención del asesino, pero sigue siendo un acercamiento más verídico a los hechos reales.