Análisis
Valoración9
Análisis realizado por Manu Fernández




Lo primero es que por fin hay una película de Batman que sea como los comics (y en la que el protagonista sea Batman), como querían que fuese Bob Kane, Bill Finger (DIOS olvidado del mundo de DC), Frank Miller, Neal Adams, Jeph Loeb, Tim Sale y demás artistas que han intervenido en el personaje. El atractivo de Batman siempre ha sido su estética tenebrosa, la profundidad de un personaje a medio camino entre la venganza y la búsqueda de justicia y puede que, sobre todo, el hecho de que no es realmente un superhéroe, sino una persona normal y corriente, como cualquiera de nosotros, pero lleno de culpa, rabia, odio, miedo y cientos de sentimientos encontrados que hacen que la relación entre Bruce Wayne y Batman sea autodestructiva.

Con esto no quiero decir que las de Tim Burton no me gustasen, en absoluto me encantan, pero ese espectáculo bizarro de colores, oscuridad, actores de Star Wars fracasados y chicas de adorno no era el Batman que uno se esperaba.
Este si lo es, primero por que además de parecer Año Uno, tiene Año Cero inclusive, un joven Bruce Wayne ve cómo mueren sus padres a manos de un atracador (que curiosamente se sigue identificando con Joe Chill, al contrario que los comics donde es un misterio quien lo hizo, quizás por que si lo encuentra Bruce por fin pueda colgar las alas), con los años el sentimiento de culpa y la sed de venganza se han hecho tan fuertes que termina marchándose de Gotham. El entrenamiento con Henri Ducard (Liam Neeson), mano derecha de Ra\\\'s Al Ghul (Ken Watanabe) líder de La Liga de las Sombras (en el comic, La Liga de Asesinos), que hace Bruce en el culo del mundo (¿Nepal?) es esencial para crear al guerrero que luchara contra el crimen en Gotham. De esta parte, se ve que ni Ducard ni nadie más podrán cambiar su idea de luchar por la justicia inculcados por su padre y por Rachel (Katie Holmes), pero sin ser jamás verdugo. Ken Watanabe merecía más película (su interpretación es genial, no pestañeaba en ningún momento), pero era él o Neeson el que daba el zarpazo final en la mansión Wayne, y esto ultimo no se discute.
David Goyer, guionista irregular (se salva de la quema después de lo que hizo en Blade Trinity), demuestra que es capaz de escribir, junto a Christopher Nolan, un guión a la altura de lo que se esperaba de él desde hace tantos años. Si al magnífico guión de ambos se añade la labor de Notan (quizás uno de los 10 mejores cineastas jóvenes de la actualidad) tras la cámara la película se convierte en algo imprescindible para todo buen cinéfilo y para los amantes del comic en la película de referencia.

Como comentario aparte, decir que Nolan solventa la papeleta de hacer otra de Batman, con los precedentes que había (buenos, Tim Burton, y lamentables, Joel Schumacher). Pues no es igual empezar una franquicia (Spider-man y X-Men con Raimi y Singer) que seguir un camino ya empezado, que te comparen y no cagarla.

Con esto no quiero decir que las de Tim Burton no me gustasen, en absoluto me encantan, pero ese espectáculo bizarro de colores, oscuridad, actores de Star Wars fracasados y chicas de adorno no era el Batman que uno se esperaba.
Este si lo es, primero por que además de parecer Año Uno, tiene Año Cero inclusive, un joven Bruce Wayne ve cómo mueren sus padres a manos de un atracador (que curiosamente se sigue identificando con Joe Chill, al contrario que los comics donde es un misterio quien lo hizo, quizás por que si lo encuentra Bruce por fin pueda colgar las alas), con los años el sentimiento de culpa y la sed de venganza se han hecho tan fuertes que termina marchándose de Gotham. El entrenamiento con Henri Ducard (Liam Neeson), mano derecha de Ra\\\'s Al Ghul (Ken Watanabe) líder de La Liga de las Sombras (en el comic, La Liga de Asesinos), que hace Bruce en el culo del mundo (¿Nepal?) es esencial para crear al guerrero que luchara contra el crimen en Gotham. De esta parte, se ve que ni Ducard ni nadie más podrán cambiar su idea de luchar por la justicia inculcados por su padre y por Rachel (Katie Holmes), pero sin ser jamás verdugo. Ken Watanabe merecía más película (su interpretación es genial, no pestañeaba en ningún momento), pero era él o Neeson el que daba el zarpazo final en la mansión Wayne, y esto ultimo no se discute.
David Goyer, guionista irregular (se salva de la quema después de lo que hizo en Blade Trinity), demuestra que es capaz de escribir, junto a Christopher Nolan, un guión a la altura de lo que se esperaba de él desde hace tantos años. Si al magnífico guión de ambos se añade la labor de Notan (quizás uno de los 10 mejores cineastas jóvenes de la actualidad) tras la cámara la película se convierte en algo imprescindible para todo buen cinéfilo y para los amantes del comic en la película de referencia.

Como comentario aparte, decir que Nolan solventa la papeleta de hacer otra de Batman, con los precedentes que había (buenos, Tim Burton, y lamentables, Joel Schumacher). Pues no es igual empezar una franquicia (Spider-man y X-Men con Raimi y Singer) que seguir un camino ya empezado, que te comparen y no cagarla.
Pero para que esta peli sea lo que es hacia falta mucho más. Así que reunió el reparto del año 2005. Christian Bale es sin duda alguna el mejor Batman/Bruce Wayne que se haya visto nunca (pues Michael Keaton era mejor Bruce Wayne, pero sus apariciones como Batman eran cortas y muy flojas). Su interpretación no se reduce a hacer de playboy millonario por el día y repartidor de batarangs por la noche. Es un tipo con muchos miedos, muy inseguro de si su labor tendrá efecto, pero también es valiente y decidido al enfrentarse el solo a todo el crimen de Gotham.

El resto del reparto tienen papeles que se podrían considerar secundarios o menores pero desarrollados y siempre con momentos para lucirse. Destaca por encima del resto Michael Caine interpretando a Alfred, que aparte de hacer de mayordomo y ayudante (como en las anteriores), también se le ve la responsabilidad de ser un “padre adoptivo” y que en ningún momento abandonara a su “hijo”, todo regado con un fino toque de humor ingles. Y a continuación Morgan Freeman que aunque llena la pantalla, su papel como Lucius Fox es casi anecdótico (lastima).

Gary Oldman hace el papel más contenido que le he visto en toda mi vida, de hecho es posible que sea el único personaje realmente normal de su carrera, y aunque es extraño también lo borda. Liam Neeson en modo mentor automático como en Star Wars y El Reino de los Cielos, aunque mucho más excesivo y frió que ellos, y como sorpresa final no tiene precio. Tom Wilkinson hace un mafioso genial, Carmine Falcone inspira miedo sin ser sobreactuado (por Dios que no se olviden de él para las siguientes y para la “transformación” de Harvey Dent).

Katie Holmes hace el papel para el que fue contratada, el primer amor de Bruce y ayudante del fiscal, escuche quejas sobre su doblaje, que lo veo correcto, no iba a seguir con el de Joey de Dawson Creek´s toda su vida, quizás eso si, sea eclipsada totalmente por el elenco masculino. Rutger Hauer como homenaje a Blade Runner, pues Nolan le dijo al equipo técnico que quería la estética de esa película para Gotham. Y Cilliam Murphy que no decepciona como Crane, pero que cunde poco en cuanto se vuelve totalmente loco como El Espantapájaros (ni siquiera sabemos si es él es que va montado en el caballo), y tampoco se sabe si aparecerá en la secuela.

Por primera vez Batman es ágil, la rigidez del traje se ha reducido y las escenas de acción están hechas de tal modo que ni se perciba contra quien están luchando. Yo lo veo como un acierto, pues Batman es una sombra, un susurro y no se sabe por donde te viene, en las otras parecía una de Bud Spencer y Terence Hill, a mamporrazos hasta que caigan los enemigos.
Los efectos digitales se han reducido al mínimo y los que hay no se notan (quizás el Batmovil por el tejado de la Iglesia), y se agradece que lo que sucede en pantalla sea real casi en su totalidad. Y no puedo dejar de lado el coche, muchos lo han criticado porque realmente no es el Batmovil que podemos esperar, no hay alitas de murciélago por ningún lado. Es un puñetero tanque que parece manejado por Fernando Alonso y Sebastián Loeb, acojonante, yo nunca me queje de él, pero ahora lo adoro. La persecución que hay hacia la mitad de la película es brutal.

Gotham es como Chicago, pero aún más grande. Las calles, la gente y todo lo que se ve resulta más real que en las anteriores y por descontado da mil vueltas al rollo hortera de Schumacher.

El resto del reparto tienen papeles que se podrían considerar secundarios o menores pero desarrollados y siempre con momentos para lucirse. Destaca por encima del resto Michael Caine interpretando a Alfred, que aparte de hacer de mayordomo y ayudante (como en las anteriores), también se le ve la responsabilidad de ser un “padre adoptivo” y que en ningún momento abandonara a su “hijo”, todo regado con un fino toque de humor ingles. Y a continuación Morgan Freeman que aunque llena la pantalla, su papel como Lucius Fox es casi anecdótico (lastima).

Gary Oldman hace el papel más contenido que le he visto en toda mi vida, de hecho es posible que sea el único personaje realmente normal de su carrera, y aunque es extraño también lo borda. Liam Neeson en modo mentor automático como en Star Wars y El Reino de los Cielos, aunque mucho más excesivo y frió que ellos, y como sorpresa final no tiene precio. Tom Wilkinson hace un mafioso genial, Carmine Falcone inspira miedo sin ser sobreactuado (por Dios que no se olviden de él para las siguientes y para la “transformación” de Harvey Dent).

Katie Holmes hace el papel para el que fue contratada, el primer amor de Bruce y ayudante del fiscal, escuche quejas sobre su doblaje, que lo veo correcto, no iba a seguir con el de Joey de Dawson Creek´s toda su vida, quizás eso si, sea eclipsada totalmente por el elenco masculino. Rutger Hauer como homenaje a Blade Runner, pues Nolan le dijo al equipo técnico que quería la estética de esa película para Gotham. Y Cilliam Murphy que no decepciona como Crane, pero que cunde poco en cuanto se vuelve totalmente loco como El Espantapájaros (ni siquiera sabemos si es él es que va montado en el caballo), y tampoco se sabe si aparecerá en la secuela.

Por primera vez Batman es ágil, la rigidez del traje se ha reducido y las escenas de acción están hechas de tal modo que ni se perciba contra quien están luchando. Yo lo veo como un acierto, pues Batman es una sombra, un susurro y no se sabe por donde te viene, en las otras parecía una de Bud Spencer y Terence Hill, a mamporrazos hasta que caigan los enemigos.
Los efectos digitales se han reducido al mínimo y los que hay no se notan (quizás el Batmovil por el tejado de la Iglesia), y se agradece que lo que sucede en pantalla sea real casi en su totalidad. Y no puedo dejar de lado el coche, muchos lo han criticado porque realmente no es el Batmovil que podemos esperar, no hay alitas de murciélago por ningún lado. Es un puñetero tanque que parece manejado por Fernando Alonso y Sebastián Loeb, acojonante, yo nunca me queje de él, pero ahora lo adoro. La persecución que hay hacia la mitad de la película es brutal.

Gotham es como Chicago, pero aún más grande. Las calles, la gente y todo lo que se ve resulta más real que en las anteriores y por descontado da mil vueltas al rollo hortera de Schumacher.
Valoración Final
Batman Begins
es en definitiva la mejor película de Batman y, posiblemente, la mejor
en general basada en un héroe de cómic hecho hasta la actualidad (junto
con Spider-man 2 y Superman Returns, aunque el estilo no tenga nada que ver con esas dos). Además como película en general es espectacular. Quiero más. The Dark Knight espera en 2008.

Lo Mejor:
- Las más de dos horas de duración no se hace pesadas, el montaje es perfecto (mostrando pasado, a modo de sueños, y presente bien conjuntado), y núnca baja el ritmo.
- La labor técnica de todo el equipo. Desde Nolan y Goyer, la dirección y el guión son perfectos, hasta el director de casting y la recreación de Gotham.
- El casting, donde sobresalen Bale, Caine y Neeson.
- Las referencias a los comics de Batman de DC.
- El nuevo Batmovil y la persecución de mitad de película. ¡Alucinantes!
- La parte final con el “Yo me encargaré de él.” haciendo referencia a la continuación.
Lo Peor:
- La BSO no transmite casi nada y no tiene ningún tema por el que sea reconocido para los restos. Se echa de menos a Danny Elfman.
- Katie Holmes no está a la altura del reparto de veteranos a los que se mide, al contrario que Bale y Murphy, y las bases de la relación amorosa son inesistentes, con lo que su presencia en la película es más un contrapunto a toda la presencia masculina que una necesidad.
- Y quizas, un abuso de los primeros planos y movimientos rapidos en las escenas de lucha en Gotham, pero en general la acción esta sobresaliente.

Lo Mejor:
- Las más de dos horas de duración no se hace pesadas, el montaje es perfecto (mostrando pasado, a modo de sueños, y presente bien conjuntado), y núnca baja el ritmo.
- La labor técnica de todo el equipo. Desde Nolan y Goyer, la dirección y el guión son perfectos, hasta el director de casting y la recreación de Gotham.
- El casting, donde sobresalen Bale, Caine y Neeson.
- Las referencias a los comics de Batman de DC.
- El nuevo Batmovil y la persecución de mitad de película. ¡Alucinantes!
- La parte final con el “Yo me encargaré de él.” haciendo referencia a la continuación.
Lo Peor:
- La BSO no transmite casi nada y no tiene ningún tema por el que sea reconocido para los restos. Se echa de menos a Danny Elfman.
- Katie Holmes no está a la altura del reparto de veteranos a los que se mide, al contrario que Bale y Murphy, y las bases de la relación amorosa son inesistentes, con lo que su presencia en la película es más un contrapunto a toda la presencia masculina que una necesidad.
- Y quizas, un abuso de los primeros planos y movimientos rapidos en las escenas de lucha en Gotham, pero en general la acción esta sobresaliente.
